TILE. EXPERIENCIA DE COMPRA, USABILIDAD Y ALGO MÁS

Hace algún tiempo dediqué una entrada al crowdfunding y otra al internet de las cosas. El caso es que a los pocos días de hacerlo, acabé metiéndome en un par de proyectos de crowdfunding. Uno de ellos, a pesar de conseguir recaudar una cifra récord que aún no ha sido rebasada en crowdfunding (12 millones de dólares en un mes), no salió adelante por no llegar al objetivo total en el plazo marcado.

El otro, mucho más modesto, se trata de un proyecto de localización de objetos vía bluetooth controlados a través de una app de iOS, con el valor añadido de un sistema de búsqueda de “objetos perdidos” con el apoyo de la comunidad. Aquí tenéis un video con la explicación del proyecto, así como un link a su blog para los que queráis más detalle.

El caso es que hace unos días, y después de largos meses de espera, me llegó el producto y al fin lo he podido probar así que ahí va un resumen de la experiencia:

a) Comodísimo proceso de compra, a través de su página web multidispositivo y contando con la plataforma de Amazon Payments.

b) A partir del registro para la compra, pasas a formar parte de la comunidad Tile y obviamente quedas incluido en la base de datos y en sus envíos de información periódica sobre el avance del proyecto. Desde que me apunté hasta hoy, he recibido aproximadamente unos 17 correos. En suma, te tienen puntualmente informado del estado en el que está el proyecto y te siguen animando a hacer labor de “evangelización”

c) En el mail de confirmación de compra te informan sobre el tamaño de la comunidad (enhorabuena, eres el “tiler” número 36.426) y te animan a compartir la experiencia en redes sociales, con botón de compartir en FB y en Twitter incluidos en el mail

Tile 2

 

 

 

 

 

 

 

 

d) A pesar de haber superado con creces el objetivo de financiación marcado inicialmente, siguieron (y continúan) haciendo captación on line, aunque tengo que decir que su retargeting no debe funcionar muy allá, porque antes de comprar no veía ningún banner y desde que compré no he hecho más que verlos por todos lados. Impresiones mal planificadas, me temo. Aquí el pantallazo del formato más usado

Tile 3

 

 

 

 

 

 

 

 

e) Después de muchos correos y de una espera de un año (lo cual supone aproximadamente unos 6 meses de retraso sobre lo anunciado inicialmente) me llega el producto a mi buzón; al fin!

f) Experiencia de packaging un tanto pobre; para el producto que es, el diseño que tiene y su coste unitario, creo que podían haber invertido algo más en este aspecto. Ahí os dejo una foto para que veáis cómo llegan a casa.

Tile 1

 

 

 

 

 

g) Arranque, puesta en marcha y usabilidad de la App, muy buena. Proceso muy sencillo aunque se echa de menos un QR de descarga de la App en el producto final que te envían. En el video explicativo del funcionamiento de la App podéis ver en detalle el producto.

h) Una vez con el producto en las manos, veo tres grandes limitaciones: una, que únicamente funciona con sistema operativo iOS, con lo que todos los usuarios Android se quedan fuera; además, únicamente funciona con iPhone 4S o superior, debido a la versión de Bluetooth; otra limitación es que tiene un alcance limitado (limitadísimo, a mi modo de ver); mi casa es pequeña y no soy capaz de localizar un objeto de una punta a otra de la casa; y la última limitación (para mí la más grave) es la duración de la batería, ya que dura aproximadamente un año.

De los cuatro que compré, dos los estoy usando para localizar las llaves de casa; los otros dos no los he usado aún. No deja de ser un “llavero” bonito, útil y “tecnológico”, aunque desde luego no me veo comprando otros cuatro dentro de un año cuando se acaben las baterías.

En cualquier caso, de toda la experiencia me quedo con tres apuntes:

1.- La gran complejidad que debe suponer gestionar un proyecto de esta envergadura; y no hablo de complejidades técnicas, que seguro que las ha habido; hablo de gestión de base de datos, manejo de información y movimiento de comunidad, aspectos legales a cubrir para poder vender el producto en otros países, nulo control sobre los países desde los que nos van a entrar los pedidos o manejo de la logística de envío del producto por citar algunos de ellos. Me temo que el retraso de meses que ha sufrido el proyecto es en buena parte por no haber sido capaces de anticipar esta complejidad

2.- La importancia esencial de crear comunidad. Este producto surge única y exclusivamente de la comunidad que decide apoyarlo; una legión de consumidores que se han comprometido a comprar el producto mucho antes de que se lance y que son los principales embajadores de nuestro producto y los que pueden empujar la venta a otros (y gratis)

3.- La indulgencia. Uno se convierte en un consumidor menos exigente con el producto final; al fin y al cabo, es un producto que desarrollan para mi, no para las masas; casi lleva nombre propio y puede uno considerarse un privilegiado al pertenecer a la comunidad. Esto, creo, vuelve al consumidor más indulgente, más tolerante con los defectos de producto o con los incumplimientos sobre la fecha prevista de entrega. Pero cuidado, porque en este caso, desde mi punto de vista, los retrasos y limitaciones del producto se soportan una vez…pero generan consumidores de un sólo acto de compra que además no seguirán evangelizando a su red de influencia.

O cambian determinadas especificaciones y reconducen el producto, o no les auguro mucho futuro…

UBUNTU EDGE

A decir verdad, no me considero una persona impulsiva; más bien lo contrario. Me gusta tomar decisiones tras un período de reflexión, más o menos largo en función del calado de la decisión en cuestión.

Tampoco me considero un friki de la tecnología. Lo más avanzado que tengo en casa es el MacBook Air con el que escribo este post y reconozco que, como vengo del mundo del PC, aún me pierdo de vez en cuando.

Así las cosas, esta semana he sido “abducido” por Ubuntu, o lo que es lo mismo, casi sin darme cuenta he comprado una especie de híbrido entre un PC de sobremesa y un móvil, que recibiré, si las cosas van bien, en marzo de 2014; ah! y lo he comprado a través de una plataforma de crowdfunding. En fin, en caso de tener que devolverlo, creo que mi abogado podría alegar locura transitoria.

No me voy a dedicar a explicar en qué consiste Ubuntu Edge (así se llama el aparatejo en cuestión) ni a discutir ventajas e inconvenientes del mismo. Para los que os interese el tema, os dejo este enlace de Xataka así como el video de la marca en la que explican el proyecto.

Lo que realmente me gustaría recalcar es la manera en la que Canonical, que es la compañía fabricante del Ubuntu Edge, está lanzando el producto. Hay que decir que la empresa tiene ya unos años de existencia y que por tanto, en términos de prestigio y conocimiento de marca en el mundo del software tiene cierto terreno ganado; por así decirlo, no empieza de cero.

Sin embargo, ha decidido comercializar su producto sin ningún tipo de publicidad convencional y obteniendo el dinero para el proyecto de una forma que, para estas escalas de financiación, no deja de ser original: el crowdfunding (esto, hay que reconocer, es muy buena parte del marketing del producto, ya que es un circuito de financiación muy cercano a su público objetivo). Están intentando recaudar 32 millones de dólares en 31 días y hasta la fecha llevan ya más de 5 millones en sólo 2 días de campaña.

Y cómo lo hacen? Tienen una buena tarjeta de presentación, ya que su software viene de ganar el premio a la mejor innovación en el Mobile World Congress del pasado febrero; con esta garantía y un buen trabajo de departamento de prensa, lanzan su campaña de financiación, que aparece inmediatamente en los blogs tecnológicos más relevantes del mundo (Mashable o Engadget, por citar algunos), que a su vez empiezan a extender el “virus”, el cual llega de forma rápida y eficiente al destinatario final. Yo, por ejemplo, me enteré el primer día a través de un tuit de Engadget que incluía un link directo a la página de Indiegogo, entré, piqué…y seguí extendiendo el virus; aparte de un par de tuits, aquí me tenéis escribiendo este post; a decir verdad no con el objetivo de extender el virus sino porque el marketing del proyecto me llama mucho la atención.

Y con qué te encuentras cuando entras en Indiegogo? Pues ni más ni menos que con el detalle pormenorizado del proyecto, así como con un espacio para que la comunidad de Indiegogo y los que contribuyen a la campaña en cuestión puedan comentar la jugada, además de un espacio en el que se puede ver la lista de los que han (hemos) ido contribuyendo.

Junto a esto, el detalle de las “ofertas” para recaudar dinero, que van desde las donaciones desinteresadas de 20USD a cambio de nada (sí, hay gente que las usa), pasando por una oferta especial de lanzamiento que estuvo vigente el primer día por la que podías comprar el terminal por 600USD (yo fui uno de los 5.000 que picó), terminando con un súper lote de 100 terminales por 80.000USD orientado a empresas (nadie ha picado aún…). Cuando contribuyes, aparte de recibir el típico mail de agradecimiento, empujan al comprador a compartirlo en sus redes sociales y lo mantienen puntualmente informado (de forma diaria, por ahora) de cómo va la operación. Agitan constantemente a la comunidad para que extienda el mensaje y trate de captar “adeptos”, además de ir alimentando su política promocional, siempre limitada en el tiempo y en la cantidad y siempre ofreciendo promociones menos agresivas que las del día de lanzamiento, respetando así a los “early birds” que usaron de semilla inicial en su lanzamiento, de manera que éstos no puedan sentirse engañados.

En suma, coste de marketing cercano a cero, red de ventas que no cobra y que encima está totalmente involucrada con el proyecto (si no se consigue financiación no hay producto), producción “sobre pedido” y con financiación ajena directamente del cliente y a coste casi nulo (la comisión que se lleve Indiegogo y punto). Qué más se puede pedir? Sin duda, los tiempos han cambiado.

Y después de todo esto, qué? os animáis a comprar un Ubuntu Edge?