NIÑOS, TECNOLOGÍA Y PROGRAMACIÓN

Esta es de las cosas que uno no sabe cómo le llegan, pero le llegan. Creo que fue a través de alguna alerta a la que estoy suscrito, aunque no soy capaz de acordarme de cómo me he enterado de este proyecto.

Uno de los cientos de proyectos interesantes de crowdfunding que circulan por ahí, algunos de ellos ya convertidos en negocios más o menos sólidos. Este, quizá por el hecho de tener niños pequeños, me ha llamado mucho la atención.

Se trata de Kano y no es otra cosa que un kit de montaje de un ordenador personal tan sencillo como un juego de Lego y con base en Raspberry Pi 2 (900MHz y 1GB de RAM, unos miles de veces más potente que el ordenador que mandó el Apolo XI a la luna).

Obviamente no se trata de que los niños de 5 o 6 años manden un cohete al espacio (alguno habrá que lo consiga!), sino de que monten su propio ordenador, se familiaricen con la tecnología y aprendan a programar.

Aquí os dejo el proyecto

¿El precio? 150 dólares. ¿Caro? ¿Barato? Que cada uno juzgue, a mí me parece razonable para lo que ofrece.

Por cierto, echad un vistazo a su página web; yo no soy especialista en diseño pero me ha parecido bastante original; conforme vas haciendo scroll, puedes ver la integración de las diferentes partes.

Y por último, con una política de seguimiento de “carritos abandonados” espectacular. Al día siguiente de haberme metido y haber dejado mi compra sin completar, recibo correo recordatorio del tema, al cual curiosamente puedo responder directamente (no tiene la típica leyenda de “no responda a este correo, este buzón no se monitoriza”) preguntando si he tenido algún “inconveniente” que me haya impedido terminar la transacción. Con razón les va tan bien (aunque con un precio medio tan elevado, desde luego que merece la pena hacer seguimiento a los carritos abandonados!)

Mi “pequeño inconveniente” es que no entregan en México…así que tendré que esperar a Navidades para recogerlo en España.

LAS CLAVES DEL CONTENT MARKETING

Casi todo el mundo tiene claro a estas alturas qué es el content marketing. Lo que no está tan claro (o al menos a mi me lo parece, a juzgar por lo que se oye en determinadas reuniones o presentaciones) es qué es lo que hay que hacer para llevar a cabo una buena estrategia de content marketing.

Sin ánimo de ser exhaustivo, aquí van algunas ideas que yo creo que hay que tener en cuenta a la hora de definir una estrategia de content marketing:

  1. Lo primero que hay que tener claro es que se trata de una estrategia a largo plazo en la que los resultados no son inmediatos y que al principio resultará difícil medir. Además, hay que tener claro que es una estrategia que va a requerir una buena cantidad de recursos, disciplina, planificación y adecuada ejecución, así que si no lo tienes claro o si tienes duda de si vas a ser capaz de mantener los recursos en el tiempo, no te metas porque casi seguro saldrá mal.
  2. Lo segundo, hay que tener presente que se trata de generar contenido de calidad, relevante y útil para el usuario, de manera que será esencial generar el contenido pensando en él y no en nosotros para lograr tener éxito. No podemos olvidar que el objetivo no es vender nuestro producto sino servir al ususario y generar un vínculo que presumiblemente terminará en un acto de compra. Para mi, el ejemplo más claro de content marketing son los cursos gratuitos que están empezando a ofrecer muchas universidades punteras americanas (MIT y Harvard entre otras). Nadie hubiera pensado que el principal activo de estas universidades (su conocimiento y los profesores que lo imparten) iba a estar disponible en la red de forma gratuita, ¿verdad?
  3. Lo tercero, no se trata de vender el producto. De todos los puntos de contacto que tenemos con el consumidor, este es precisamente el que no debemos usar para presionar la venta. El consumidor de hoy en día no quiere que le empujen el producto y lo obliguen a tomar una decisión. Busca marcas que le inspiren confianza, que le proporcionen información y que le ayuden a decidir. Tratar de vender el producto en cada punto de contacto es, hoy día, contraproducente.
  4. La cuarta es de libro: tener bien definida la audiencia a la que nos dirigimos. En la medida en la que conozcamos a fondo a nuestra audiencia podremos desarrollar contenido relevante para ella, así como elegir el canal más adecuado para hacerle llegar dicho contenido
  5. Hay que sacar el máximo partido al contenido. Es decir, hay que reutilizar, reciclar y re-editar el contenido. Un mismo contenido nos puede servir para un post en el blog, para hacer una infografía, para una presentación, para una nota de prensa o incluso para desmenuzarlo en pequeñas citas de 140 caracteres y lanzarlo por Twitter. Hay que ser pícaros; con lo que cuesta generar contenido original y de calidad, hay que amortizarlo! Esto nos ayudará a tener menos presión para estar generando contenido constantemente, reforzar nuestro SEO y darle al consumidor más opciones para acceder a él
  6. Y por último, planificar. Hay una frase muy buena atribuida a Benjamin Franklin que dice más o menos así: “aquellos que fallan en planificar, planifican para fallar”. Pues eso, hay que planificar y hay que tener claras, al menos, cinco cosas: para qué estamos haciendo lo que estamos haciendo (leads, engagement, branding…), cómo vamos a generar y a distribuir el contenido (canal y periodicidad), quién lo va a hacer y bajo qué guías o premisas, cómo lo alineamos con la imagen global de nuestra marca y el tono de nuestra marca y por último, cómo vamos a medir el éxito de nuestra estrategia de content marketing

Y si todo esto os ha sabido a poco, aquí tenéis un buen artículo con algunas de las razones más comunes por las que una estrategia de content marketing se va al traste.

Que no os pase!