LAS CLAVES DEL CONTENT MARKETING

Casi todo el mundo tiene claro a estas alturas qué es el content marketing. Lo que no está tan claro (o al menos a mi me lo parece, a juzgar por lo que se oye en determinadas reuniones o presentaciones) es qué es lo que hay que hacer para llevar a cabo una buena estrategia de content marketing.

Sin ánimo de ser exhaustivo, aquí van algunas ideas que yo creo que hay que tener en cuenta a la hora de definir una estrategia de content marketing:

  1. Lo primero que hay que tener claro es que se trata de una estrategia a largo plazo en la que los resultados no son inmediatos y que al principio resultará difícil medir. Además, hay que tener claro que es una estrategia que va a requerir una buena cantidad de recursos, disciplina, planificación y adecuada ejecución, así que si no lo tienes claro o si tienes duda de si vas a ser capaz de mantener los recursos en el tiempo, no te metas porque casi seguro saldrá mal.
  2. Lo segundo, hay que tener presente que se trata de generar contenido de calidad, relevante y útil para el usuario, de manera que será esencial generar el contenido pensando en él y no en nosotros para lograr tener éxito. No podemos olvidar que el objetivo no es vender nuestro producto sino servir al ususario y generar un vínculo que presumiblemente terminará en un acto de compra. Para mi, el ejemplo más claro de content marketing son los cursos gratuitos que están empezando a ofrecer muchas universidades punteras americanas (MIT y Harvard entre otras). Nadie hubiera pensado que el principal activo de estas universidades (su conocimiento y los profesores que lo imparten) iba a estar disponible en la red de forma gratuita, ¿verdad?
  3. Lo tercero, no se trata de vender el producto. De todos los puntos de contacto que tenemos con el consumidor, este es precisamente el que no debemos usar para presionar la venta. El consumidor de hoy en día no quiere que le empujen el producto y lo obliguen a tomar una decisión. Busca marcas que le inspiren confianza, que le proporcionen información y que le ayuden a decidir. Tratar de vender el producto en cada punto de contacto es, hoy día, contraproducente.
  4. La cuarta es de libro: tener bien definida la audiencia a la que nos dirigimos. En la medida en la que conozcamos a fondo a nuestra audiencia podremos desarrollar contenido relevante para ella, así como elegir el canal más adecuado para hacerle llegar dicho contenido
  5. Hay que sacar el máximo partido al contenido. Es decir, hay que reutilizar, reciclar y re-editar el contenido. Un mismo contenido nos puede servir para un post en el blog, para hacer una infografía, para una presentación, para una nota de prensa o incluso para desmenuzarlo en pequeñas citas de 140 caracteres y lanzarlo por Twitter. Hay que ser pícaros; con lo que cuesta generar contenido original y de calidad, hay que amortizarlo! Esto nos ayudará a tener menos presión para estar generando contenido constantemente, reforzar nuestro SEO y darle al consumidor más opciones para acceder a él
  6. Y por último, planificar. Hay una frase muy buena atribuida a Benjamin Franklin que dice más o menos así: “aquellos que fallan en planificar, planifican para fallar”. Pues eso, hay que planificar y hay que tener claras, al menos, cinco cosas: para qué estamos haciendo lo que estamos haciendo (leads, engagement, branding…), cómo vamos a generar y a distribuir el contenido (canal y periodicidad), quién lo va a hacer y bajo qué guías o premisas, cómo lo alineamos con la imagen global de nuestra marca y el tono de nuestra marca y por último, cómo vamos a medir el éxito de nuestra estrategia de content marketing

Y si todo esto os ha sabido a poco, aquí tenéis un buen artículo con algunas de las razones más comunes por las que una estrategia de content marketing se va al traste.

Que no os pase!

BEACONS, RETAIL Y…FACEBOOK

Hace unos cuantos años se consideraba al RFID como el futuro del negocio de retail. Se esperaba que esta tecnología aportara una serie de beneficios a los retailers basados en la capacidad de controlar cada una de las unidades de inventario a través de etiquetas RFID, lo cual supondría una menor pérdida desconocida, unos inventarios más exactos (o exactos al 100%) y una reducción del “fuera de stock”, que suelen ser las tres causas por las que los retailers pierden más venta.

Pues bien, después de todos estos años, no se ha visto una verdadera popularización de esta tecnología, principalmente por razones de coste. Una etiqueta RFID hoy día tiene un coste que oscila entre los 0,40$ y los 0,90$ y se considera que se tardarán otros diez o quince años en alcanzar cifras de coste por debajo de 0,10$ que permitan una verdadera popularización de la tecnología que haga a fabricantes y distribuidores considerar una sustitución de los actuales códigos EAN por este tipo de etiquetas, de manera que se puedan llegar a materializar los beneficios que de ellas se esperan. Se puede entender una inversión de hasta 0,90$ para controlar una prenda con un valor de mercado de 100$ pero resulta complicado ver eficiente gastar el mismo dinero para tener conectada y controlada una caja de galletas por ejemplo.

Esta tecnología de RFID podemos considerarla integrada en lo que se llama el internet de las cosas (Internet of Things-IoT) y aunque no acaba de despegar por razones de coste, hay otras dos tecnologías ligadas al IoT que sí que conseguirán popularizarse y creo que harán que los retailers empiecen a considerar una gestión diferente de sus puntos de venta. Ahí van:

En primer lugar tenemos lo que podríamos llamar el “home replenishment”, una casa preparada para que, en el momento en el que se nos acaba el champú o cualquier otro artículo de consumo, podamos apretar un botón y lanzar un pedido a nuestra tienda on line favorita; algo así ha desarrollado y lanzado Telepizza no hace mucho (junto con pedidos vía Pebble y Twitter). Tenéis más info aquí y aquíY en el video que tenéis a continuación, podéis ver otro proyecto en esta línea pero más ligado al retail tradicional.

En segundo lugar tenemos las beacons. Y qué son las beacons? Pues son balizas que emiten una señal de bluetooth a los dispositivos que estén dentro de su radio de influencia. La nueva tecnología bluetooth, que se conoce como bluetooth smart o bluetooth 4.0 permite que el alcance sea elevado (hasta 50 metros), que el consumo de energía sea mínimo y que no haya necesidad de emparejar dispositivos para recibir información de la baliza en cuestión.

Son dispositivos baratos y accesibles para cualquier negocio (incluso hay empresas ofreciendo no sólo las beacons a precios asequibles sino también la gestión posterior de campañas y su análisis) y que proporcionan múltiples beneficios para un retailer

  • Controlar la visita del consumidor a nuestra tienda física de manera que podamos identificar puntos fríos y calientes que, mediante un adecuado análisis de datos, nos permita trazar mapas de calor y proponer modificaciones de lay-out que optimicen las ventas o seleccionar aquellas promociones que funcionan mejor desde un punto de vista de generación de tráfico o venta
  • Ayudar al comprador en su visita a nuestra tienda proporcionándole información relevante de un producto en concreto o incluso de un producto que pueda tener en su lista de la compra
  • Proporcionar la ubicación exacta del producto buscado por el comprador y guiarlo por la tienda hasta dicho producto
  • Captar a potenciales consumidores que se paseen por la zona de influencia de nuestra tienda (no olvidemos que una baliza tiene un alcance de hasta 50 metros) enviándole una promoción gancho por ejemplo
  • Impactar al consumidor con promociones o información relevante de los productos que están en su zona de influencia. Las balizas pueden tener un alcance tan grande como 50 metros pero tan pequeño como 10 centímetros, de forma que podemos impactar únicamente a aquellos que se acercan lo suficiente.
  • Facilitar el pago final, eliminando la necesidad de que el consumidor tenga que hacer cola en la línea de cajas para pagar su compra. Algo así tiene desarrollado PayPal bajo el nombre comercial de hands-free payment. Aquí os dejo el vídeo.

Sobre el papel, las aplicaciones son múltiples y muy interesantes desde el lado del retailer, pero como todo en la vida, tiene su parte gris. Estas son las limitaciones:

  • Una, que cada dispositivo móvil de cada cliente (típicamente un smartphone) necesitará una app para recibir las notificaciones y para que el retailer pueda aprovechar al máximo la funcionalidad de las beacons. El mundo ideal es que cada teléfono viniera con una app instalada de serie para manejar este tipo de información, mientras que la realidad apunta a que habrá una app para cada tienda (un caos) o una app para cada cadena de tiendas (algo más manejable)
  • Otra, que desde el punto de vista de hardware todos los terminales deberían ir equipados con bluetooth 4.0. Los iPhone, por ejemplo, lo empiezan a instalar desde el modelo 4S, así que todos los que tenemos modelos anteriores nos quedaríamos fuera
  • Y una última limitación es la de la preocupación del cliente por su privacidad. Eso de entrar en una tienda y que sean capaces de identificarte por tu nombre, que tengan acceso inmediato a tu historial de compras y que puedan ver tu lista de la compra (entre otras cosas) puede que inquiete a más de uno.

En cualquier caso, parece que los beneficios son mayores que las limitaciones y que será cuestión de tiempo que los retailers se lancen a la la explotación de esta tecnología. De hecho, ya está funcionando en algunas tiendas de Apple en USA y en algunas tiendas de Macy´s. Podéis leer algo más al respecto aquí.

Y esto de las beacons no sólo tiene aplicaciones en el mundo del retail. Hace unos días leía que Facebook está usando esta tecnología para desarrollar un servicio llamado Place Tips con el que esperan poder mejorar sensiblemente su capacidad de impactar al usuario con publicidad basada en el lugar en el que se encuentre. Aquí os dejo el video y el link al artículo completo.

Por último, y a modo de resumen, os dejo un video con lo que son las beacons y lo que pueden suponer para el negocio de retail.

Esperemos que los retailers manejen la tecnología con inteligencia y que en el futuro no nos obliguen a dejar el móvil en casa o en el coche para poder comprar tranquilos.